Supongo que se ha de vivir con este peso en algún momento de tu vida, es necesario para ser fuerte y saber afrontar luego, problemas de menos importancia. Aunque sea necesario, yo prefiero ser más débil, a que fallezca tu hijo y anteriormente tu padre, esto no te hace fuerte, te hace depresivo… La cifra perfecta para mi, eran tres, tres hijos fantásticos con una mujer no tan espléndida, entre ellos mi estimado primogénito Hamnet, el fallecido, el cual merece toda la consideración posible. Su muerte desencadenó los sentimientos desagradables entre mi mujer y yo que viven en nosotros desde el día de nuestra boda de conveniencia por haberla dejado embarazada de tres meses. Eso me arruinó un poco más la vida ya que solo tenia 18 años e iba a tener una hija de la que me tendría que hacer cargo.
Mi gran carrera como autor se vino abajo a la vez que Hamnet se fue, no se me ocurría nada vida y a la vez significativas “Hamlet”.sobre lo que escribir, mi imaginación se esfumó así que empecé a escribir paralelamente a mi familia, empezando por dar homenaje a mi hijo con una de las obras mas importantes de mi.
Lo mejor que le puede pasar a un padre es cuando por fin nace un hijo deseado, tu hijo prodigo.
Esa es una de las mejores cosas que me ha pasado en la vida y la que un hombre en su vida tiene que tener, porque si no tiene esa sensación de amor que un padre siente por su hijo es mejor que no viva.
Ya que el mundo te regala todo un mundo nuevo, desde los primeros dias que supe que habia engendrado un hijo me emocione porque tu le enseñas,le influyes y le dices lo que tiene que hacer y el regala a cambio una sonrisa, y en ese momento eres el hombre mas feliz del mundo
Ivan y Eric
martes, 23 de febrero de 2010
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